🤔 ¿Qué son los gastos de difícil justificación? 🧐
Son aquellos gastos que, aunque están relacionados con vuestra actividad económica, no pueden demostrarse fácilmente mediante facturas o justificantes. Ejemplos de estos gastos pueden ser pequeñas compras, consumibles o gastos menores que no están respaldados por documentos oficiales. 📃❓
💡 Cómo incluirlos en el modelo 130 🧮
La Ley del IRPF permite deducir un importe fijo en concepto de gastos de difícil justificación, sin necesidad de presentar facturas ni justificantes. Para ello, se aplica un porcentaje sobre el rendimiento neto, que es del 5% con un límite máximo de 2.000 € anuales. 📊📈
📝 Ejemplo práctico 📚
Imaginemos que en un trimestre obtenéis un rendimiento neto de 6.000 €. Podréis aplicar un 7% de este importe como gastos de difícil justificación, es decir, 420 € (6.000 € x 0,07). Si sumamos estos 420 € a los gastos deducibles con justificantes, obtendremos el total de gastos que podemos deducir en ese trimestre. 🧮💶
Recordad que el límite máximo anual para deducir gastos de difícil justificación es de 2.000 €, así que no olvidéis controlar este importe a lo largo del año. 📆🔖
Esperamos que esta información sobre los gastos de difícil justificación os haya sido útil. Y, como siempre, si tenéis dudas o necesitáis asesoramiento sobre el modelo 130, ¡estamos aquí para ayudaros! 🌟👩💻👨💻